Daniel Oduber Quirós, el aeropuerto

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Miguel Fajardo Corea. Obra Perspectivas Muralísticas  sobre la Historia de Liberia. Coope Ande. GUANACASTE  NOTICIAS.

En conjunción con la herencia de nuestros antepasados y como un contrapunto pictórico, se observa la torre de control del Aeropuerto Internacional Daniel Oduber Quirós, inaugurado en 1995 y ubicado a doce kilómetros  al oeste de la ciudad de Liberia, en las históricas planicies de Llano Grande. Esta terminal aérea es la segunda en importancia del país, y se erige como otro hito reciente de la modernidad, al abrir sus puertas al ingreso de turistas, provenientes de todo el mundo.

El nombre de este vínculo con el exterior le rinde homenaje al Lic. Daniel Oduber Quirós (1921-1991), presidente de Costa Rica (1974-1978),  quien siempre se mantuvo ligado fuertemente con Guanacaste y su desarrollo.

Vale destacar que durante el 2013 ingresaron por este aeropuerto un total de 684 142 turistas, y durante el 2014 los visitantes aumentaron a 789 467, lo cual significa una apuesta por la diversificación económica provincial, vinculada con la actividad turística, y donde la economía de servicios adquiere gran importancia.

Afortunadamente, las nuevas tecnologías también ocupan un lugar significativo en el desarrollo económico y social de Guanacaste, como herramientas para su consolidación, tal es el caso de la empresa Ad Astra Rocket Company, liderada por el Dr. Franklin Chang Díaz, la cual se encuentra en  el campus de la Universidad Earth, localizado en La Flor, Liberia. Esta compañía es pionera en el ámbito tecnológico moderno de Costa Rica. Cabe destacar su objetivo:

“La intención del proyecto es crear un motor de iones de plasma que sirva como una alternativa barata y eficaz, como fuente de energía de propulsión para naves espaciales. Está enfocado particularmente en la idea de explorar otras partes del sistema solar, tal como un posible viaje a Marte. Con esta tecnología el trayecto sería 10 veces más rápido que el actual y posibilitaría los viajes tripulados hacia el planeta rojo, reduciendo el tiempo de 18 meses a 39 días aproximadamente” (Wilkipedia, 2015, párr. 3).