La Vieja del Rincón

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GUANACASTE NOTICIAS. Según cuentan, en el caserío que hoy se conoce como Curubandé, existió un poblado de indígenas en el cual destacó un cacique llamado kurubanda.

 

En    determinada época, otro cacique le visitó, a este le acompañó su hijo. En el encuentro, la hija del asentamiento local se enamoró prendidamente de este último quien mostró “grandes virtudes ” de haragán, pendenciero, violento y peligroso.

Lo anterior, causó un fuerte malestar al cacique kurubanda y se opuso a que ambos convivieran para siempre.

Ante la adversidad, la hija de kurubanda a escondidas dejó escapar su amor, al poco tiempo dio a luz.

Cuando el cacique se enteró, furioso la expulsó del territorio. Ella decidió partir solitaria y se adentró a las faldas de aquel imponente volcán. Al tiempo se supo que tuvo una mujer.

Alejada y a base de secretos sobrevivió en las montañas de este bosque guanacasteco. La mujer que curaba las enfermedades más complicadas, alcanzó fama en las comarcas más lejanas.

Años después, sus recomendaciones y curaciones   aumentaron y hombres y mujeres calificaron a sus remedios como eficaces.

Con   el   tiempo, muchos visitaron su rincón en busca de consejos.

Muchos le pagaron con valiosas prendas de oro y jade. Todos estos obsequios ella los guardó en lo más profundo de una inmensa cueva. Junto a su hija hicieron de este preciado metal grandes montículos de oro. Madre e hija guardaron  otras riquezas en un lugar que sólo ellas conocen.

Cuando alguien pregunta en donde vive esta mujer curandera, la gente que vive cerca del lugar señala con el dedo  que “allá, donde la

vieja en aquel rincón”. Así nació lo que hoy se conoce como el Rincón de la Vieja, nombre que lleva este imponente volcán guanacasteco.